SANTIAGO.   La falta de profesionalidad y equipamiento de la Policía y las fallas  de las estrategias de seguridad social son causas que impiden detener  la violencia y delincuenciaque afecta a la población, consideraron ayer representantes de la sociedad civil.

El doctor Servio Tulio Castaños, de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus); Juan Ramírez, de la Fundación Vanessa, y Rosalía Sosa, de Participación Ciudadana (PC), sostienen que la  oficialidad de la Policía se resiste al cambio, y el rol de esa institución en la investigación, prevención y ataque a la delincuencia está disperso.

Emitieron sus juicios al participar en el Foro Reforma Policial, organizado por la Fundación Vanessa, PC, Centro Juan XXIII, Mesa de Justicia y Foro Ciudadano agrupado en la Coalición por la Seguridad Ciudadana.

 Castaños, vicepresidente ejecutivo de Finjus, sostuvo que la oficialidad de la institución policial se resiste a cambiar sus esquemas y, por ende, a sujetarse a la autoridad de las instituciones civiles.

Agregó que el jefe de la Policía es el único jefe que despacha directamente con el Presidente de la República, cuando en otros países son los ministros a cargo de la justicia y la seguridad.

Entiende que la Policía hay que someterla a una profunda reforma en la que participen la sociedad civil y otros actores de la  nación.

Mientras, Ramírez consideró  que el Estado debe asumir el rol de la seguridad ciudadana en el país, como parte de un plan preventivo que incluya a la Policía Nacional.

Manifestó que un plan integral de seguridad ciudadana debe incluir acciones del Estado tendentes a garantizar la vida, salud, alimentación, vivienda, trabajo y educación.

“Una reforma policial por sí sola no resolverá el problema de la inseguridad ciudadana. Necesitamos más. Ahora, la reforma es un paso gigantesco a alcanzar niveles de seguridad adecuados”, expresó el reputado médico santiaguero.

Rosalía Sosa, directora ejecutiva de PC, abogó porque los ciudadanos observen las acciones de la Policía para garantizar respeto a los derechos humanos, evitar torturas, mejora equipamiento y relaciones con la comunidad.

Dijo que una Policía bien observada es una Policía eficiente y funcional. acorde con los niveles de exigencia de sociedades en desarrollo.

Favorece vinculación de la comunidad con el quehacer policial y una reforma policial profunda, más allá de los arreglos políticos y de salones.

Carlos Fondeur, presidente del Plan Estratégico de Santiago, favorece una reforma policial profunda e integral, que sujete a la Policía a la orden de otras instancias institucionales.

Todos los exponentes coincidieron en señalar  la necesidad de que la Policía reconozca que es un auxiliar de la justicia y que debe actuar en ese sentido.

UN APUNTE

Conjunto de medidas

Los participantes en el foro sobre reforma policial y seguridad ciudadana destacaron que el Estado debe tomar acciones para garantizar empleos, salud, alimentación y trabajo, para poder combatir la delincuencia y la violencia. Entienden que no basta con una simple reforma policial, si no se toman en cuenta elementos sociales que  generan la delincuencia.

Enlaces: Hoy.com.do, Elnacional.com.do

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